Si hubiera un ranking del sobreanálisis en el mundo, yo estaría entre los primeros lugares. Sobre todo cuando se trata de decisiones sin consecuencias y que no deberían tomarme más de dos segundos. Ejemplo: decidir si salgo a correr el fin de semana. Para otros es un simple "me pongo las tennis y salgo"; para mí es una película de tres horas, con intermedio, palomitas y gente opinando.
Todo empieza con la mejor de las intenciones: "Este sábado salgo a correr". A todo dar, suena fácil. Pero luego mi cerebro prende el "modo caos", que por cierto tiene en "favoritos". ¿A qué hora? Si voy temprano, disfruto del amanecer, como Rocky. Pero, ¿Y si primero me tomo un cafecito y leo un rato? Eso también suena bien. Aunque habrá más calor y humedad más tarde. Decisión pendiente.
Luego viene el dilema de los audífonos. ¿Me los llevo? Correr con música definitivamente vuelve más fácil el paseo. Pero, ¿y si mejor descargo un podcast y aprendo algo por mientras? ¿Dos por uno es mejor? O tal vez un audiolibro, para avanzar en esa lista pendiente, que nunca se acaba. Nota mental: Necesito dejar de comprar libros por lo menos un año. Aunque... sin audífonos podría escuchar los pájaros, el mar, pensar, meditar. Siempre he admirado la paz mental de quien corre sin audifonos. ¿Y si me pierdo de algo? Esto se está complicando.
¿Será que debo hacer una tabla comparativa como si fuera una decisión de finanzas? ¿Un árbol de decisiones? No... perderíamos mucho tiempo poniéndole numeros a lo subjetivo. Mejor decidimos, mi cerebro y yo, como la gente normal.
Ahora, ¿dónde corro? La playa suena perfecta: arena, brisa, buena vibra. Pero correr en la calle es más fácil. Correr en arena parece mejor idea de lo que es. Vas chueco, los pies se hunden. Varía la densidad. Es más cansado definitivamete. No es como se ve en la de Rocky cuando va corriendo con Apollo. Es una realidad, correr en la playa es bonito en la idea pero no tanto en la práctica. O podría ir al gym y hacer algo de pesas. A esta edad hay que procurar el ejercicio de fuerza. Necesitamos músculos para soportar la edad. No, gym no, ¿cómo me voy a encerrar del aire puro y el sol?. Playa entonces. Claro que es más difícil y por eso hay que hacerlo, diría Goggins. ¿Corro descalzo y libre o con tenis para evitar clavarme una concha? Ya me pasó. Si corro descalzo tendría que dejar las chanclas en la playa o irlas cargando. Y si se pierden las chanclas, tendría que regresar descalzo a casa. Aunque ya lo he hecho antes, por terapia. En fin. Descalzo es libertad, pero recuerdo la última vez que me corté corriendo en la playa. Estuve inmovilizado unos días. ¿Cómo regresaría a casa? No soy ligerito como para que cualquiera me ayude. Pero bueno, descalzo, definitivamente. Con tenis no es opción. Sirve que hacemos "grounding".
¿Me llevo el teléfono? ¿Y si me meto al mar después de correr? Prefiero no dejar nada valioso en la orilla como teléfono y audífonos. Me relaja alejarme del teléfono. Procuro correr sin teléfono. Pero, ¿y si veo un amanecer perfecto y no puedo tomar foto para el Instagram? Si voy con teléfono, se incrementan mucho las opciones de cosas que puedo escuchar vs lo descargado en el reloj. Vuelta al inicio.
Y respecto a la logística. ¿Me llevo la bicicleta hasta la playa o corro desde casa? Correr mejor no porque ya quedamos que vamos en chanclas. Si voy en bici, necesito candado. ¿Llevo bolsita para la llave o la escondo bajo una piedra? ¿Y si alguien me ve escondiéndola y me la roba? Mejor bolsita. Pero, ¿si ya voy a llevar bolsa, será que llevo el teléfono? Uno nunca sabe. También podría llevar id y tarjeta, por si se nos atraviesa alguna tienda y traemos sed. ¿O mejor no?
Al final, pasan dos horas, sigo en pijama, ya me tomé el café. Algo alcancé a leer. Pero de que corro, corro. Ser flojo no es opción. ¿Cómo se me fue el tiempo? Vámonos a la playa, como Rocky y Apollo hubieran querido. Goggins también estaría de acuerdo. Mañana toca calle, ¿o gym?. O no. Ya veremos.