lunes, 10 de febrero de 2020

Los anteojos y la relajación

Después de 34 años usando lentes, y 30 usando lentes de contacto, me operaron los ojos.
Durante toda la vida alterné lentes de contacto y anteojos.
Llegar a casa y quitarme los lentes de contacto me relajaba.  Me relajaba mucho.  Me ponía los anteojos y me sentía agusto.

Hoy no necesito lentes de contacto y no necesito usar anteojos.

Me falta ese momento y me falta esa sensación.

Curioso lo que la cabeza considera una pérdida.

sábado, 19 de octubre de 2019

dos años

Ayer hace dos años que salió nuestra mudanza. Lo que fue nuestro hogar por 5 años se quedó vacío.
Dormimos una noche más en hotel, como muchas otras noches ese último mes.

A la mañana siguiente fui al departamento por última vez, a recoger a nuestro perrito, Tobi, y dimos un último paseo como todas las mañanas.

Ese mismo día salíamos hacia nuestro nuevo hogar, pero no nos dejaron subir a Tobi al avión, y tuvimos que dormir en hotel una noche más.

Mañana dos años de haber salido de la capital.

Una época muy feliz.  Disfrutamos mucho la zona.  Disfrutamos mucho los parques y los restaurantes.  Al final teníamos nuestra vida hecha en la zona.  Todo caminando.  Escuelas, oficina, gimnasio, yoga, super, mercado, cine.  Lo disfrutabamos con toda la familia, en pareja, con amigos.

Después el temblor evidenció que nuestra zona favorita era una zona muy vulnerable.  Lo sabíamos. Pero como todo, apenas vivirlo para entenderlo.

sábado, 25 de agosto de 2018

los mejores años de mi vida

estoy viviendo los mejores años de mi vida
lo sé porque no puede haber nada mejor

como quiera me gana la nostalgia y a veces extraño los años previos a los mejores años de mi vida...


jueves, 23 de agosto de 2018

apagando fuegos

Me vino hace unas semanas un recuerdo que no se ha ido.

Un sábado o domingo fuimos a Coahuila tres amigos, porque uno iba a correr una carrera en moto.  Habría sido allá por el año 2000.

De regreso vimos que había un incendio a la orilla de la carretera.

Nos bajamos a ayudar a apagarlo.  Era hierba seca y había viento.  El incendio se empezó a acelerar muy muy rapido.

Recuerdo que de un segundo a otro estaba ya rodeado de llamas.  Me dí cuenta que el aire se había vuelto imposible de respirar, entre la temperatura y el humo.

Daba vueltas, aun sin desesperarme y no veía por donde salir.

Recuerdo haber pensado: "¿a poco ya? ¿ya fue todo? ¿ya? ¿aquí quedé?"

Estaba sorprendente mente tranquilo.  Como que la cabeza decidió que era mejor enfrentar la situación tranquilo.

Caminé un poco y vi una salida.  Habrá sido menos de un minuto pero lo recuerdo como un buen  rato.

Salí... respiré... y creo que ya no dije nada.

¡A vivir otra vez!

Saludos a Benjamín y a Hugo

Los 41

Mis 40 años fueron muy agetreados.

Perdí a un mejor amigo, justo en el mes que ambos cumplimos 40.

Aún atarantado por eso, nos tocó vivir un temblor en la Ciudad de México...

Dos sucesos tan fuertes que me empujaron a tomar la decisión drástica de cambiar de ciudad. 

El recordatorio de la fragilidad de la vida, sumado al recordatorio de la fragilidad de una ciudad, me hicieron tomar una decisión que al menos por un rato me permitiría disfrutar lo importante.

No me equivoqué...

antes y despues

Nuestras vidas se marcan por el antes y después de otras vidas...

Cada que veo una fecha reciente, pienso... "¿tenía o ya no tenía papá?"

No hay día en que no extrañe a mis muertos.  No hay día en que no extrañe a mi papá.

Los días más felices son también los más duros en un segundo plano; como si estuvieras viendo dos películas al mismo tiempo.

Hoy va a ser uno  de esos.

Algunos se nos van cuando se tenían que ir...

Algunos se nos van antes...




viernes, 29 de diciembre de 2017

Perder a un amigo

Para estas alturas de la vida ya me quedó claro que la muerte es parte de la vida.  Te lo dicen.  Lo lees.  Lo sabes.  Pero no es verdad hasta que lo vives.

Hasta que la gente que fue parte de tu vida ya no está.

Las tragedias son tragedias sólo para los que no han entendido.  Nacemos, vivimos y morimos; y formas de morir hay miles.

No son tragedias. Solo finales.

Vivir 99 o vivir 25, da igual, decía mi Papá. QEPD.

Pero este año por primera vez perdí a un mejor amigo.  De esos que supieron todo de tí.  De esos que supiste todo de ellos.  De esos con los que creciste.  De esos con los que creciste y te hiciste.  De esos con los que a pesar de distancias, siempre se mantuvo el contacto.

En mi cabeza está vivo.  Lo veo vivo.  Lo veo reir.  Lo veo moverse.  Ahí está.  Hablo con él y compartimos momentos.

Sentí que no tenía derecho a sentir, pues sentir era derecho de su familia.

Pero si sentí.  Si siento.  Lo extraño aunque ya casi no lo veía.

Mucha mucha gente me dió el pésame.  Ese día me extrañó.  Hoy lo entiendo.

Ya pasé por ésto antes.  Sé que el dolor pasa.  Quedan los recuerdos.  Por lo general felices.

El vacío ahí queda para siempre.

Ojalá sea verdad que lo volveré a ver.  Ojalá sea verdad que te volveré a ver.  Ojalá sea verdad que estás bien.

Ahora sé lo que se siente que te falte un hermano.

¡Abrazote hasta el cielo, hermanito!