sábado, 25 de agosto de 2018

los mejores años de mi vida

estoy viviendo los mejores años de mi vida
lo sé porque no puede haber nada mejor

como quiera me gana la nostalgia y a veces extraño los años previos a los mejores años de mi vida...


jueves, 23 de agosto de 2018

apagando fuegos

Me vino hace unas semanas un recuerdo que no se ha ido.

Un sábado o domingo fuimos a Coahuila tres amigos, porque uno iba a correr una carrera en moto.  Habría sido allá por el año 2000.

De regreso vimos que había un incendio a la orilla de la carretera.

Nos bajamos a ayudar a apagarlo.  Era hierba seca y había viento.  El incendio se empezó a acelerar muy muy rapido.

Recuerdo que de un segundo a otro estaba ya rodeado de llamas.  Me dí cuenta que el aire se había vuelto imposible de respirar, entre la temperatura y el humo.

Daba vueltas, aun sin desesperarme y no veía por donde salir.

Recuerdo haber pensado: "¿a poco ya? ¿ya fue todo? ¿ya? ¿aquí quedé?"

Estaba sorprendente mente tranquilo.  Como que la cabeza decidió que era mejor enfrentar la situación tranquilo.

Caminé un poco y vi una salida.  Habrá sido menos de un minuto pero lo recuerdo como un buen  rato.

Salí... respiré... y creo que ya no dije nada.

¡A vivir otra vez!

Saludos a Benjamín y a Hugo

Los 41

Mis 40 años fueron muy agetreados.

Perdí a un mejor amigo, justo en el mes que ambos cumplimos 40.

Aún atarantado por eso, nos tocó vivir un temblor en la Ciudad de México...

Dos sucesos tan fuertes que me empujaron a tomar la decisión drástica de cambiar de ciudad. 

El recordatorio de la fragilidad de la vida, sumado al recordatorio de la fragilidad de una ciudad, me hicieron tomar una decisión que al menos por un rato me permitiría disfrutar lo importante.

No me equivoqué...

antes y despues

Nuestras vidas se marcan por el antes y después de otras vidas...

Cada que veo una fecha reciente, pienso... "¿tenía o ya no tenía papá?"

No hay día en que no extrañe a mis muertos.  No hay día en que no extrañe a mi papá.

Los días más felices son también los más duros en un segundo plano; como si estuvieras viendo dos películas al mismo tiempo.

Hoy va a ser uno  de esos.

Algunos se nos van cuando se tenían que ir...

Algunos se nos van antes...




viernes, 29 de diciembre de 2017

Perder a un amigo

Para estas alturas de la vida ya me quedó claro que la muerte es parte de la vida.  Te lo dicen.  Lo lees.  Lo sabes.  Pero no es verdad hasta que lo vives.

Hasta que la gente que fue parte de tu vida ya no está.

Las tragedias son tragedias sólo para los que no han entendido.  Nacemos, vivimos y morimos; y formas de morir hay miles.

No son tragedias. Solo finales.

Vivir 99 o vivir 25, da igual, decía mi Papá. QEPD.

Pero este año por primera vez perdí a un mejor amigo.  De esos que supieron todo de tí.  De esos que supiste todo de ellos.  De esos con los que creciste.  De esos con los que creciste y te hiciste.  De esos con los que a pesar de distancias, siempre se mantuvo el contacto.

En mi cabeza está vivo.  Lo veo vivo.  Lo veo reir.  Lo veo moverse.  Ahí está.  Hablo con él y compartimos momentos.

Sentí que no tenía derecho a sentir, pues sentir era derecho de su familia.

Pero si sentí.  Si siento.  Lo extraño aunque ya casi no lo veía.

Mucha mucha gente me dió el pésame.  Ese día me extrañó.  Hoy lo entiendo.

Ya pasé por ésto antes.  Sé que el dolor pasa.  Quedan los recuerdos.  Por lo general felices.

El vacío ahí queda para siempre.

Ojalá sea verdad que lo volveré a ver.  Ojalá sea verdad que te volveré a ver.  Ojalá sea verdad que estás bien.

Ahora sé lo que se siente que te falte un hermano.

¡Abrazote hasta el cielo, hermanito!


jueves, 17 de agosto de 2017

La seguridad

Crecí practicando diversos deportes.  Pero si con algo crecí fué con "karate".  Cuando dejé de crecer ya había dejado el karate.

Viví muchas clases, muchos combates, muchos torneos de karate, muchos torneos mixtos... Noquee y fui noqueado...  Supe lo que era estar nervioso... horas antes... días antes...

Además tuve que pelear alguna o muchas veces en categorías superiores por aquello del peso.

Después de eso, practique un poco de box y muchas tardes "boxeamos" o algo así, en la cochera de mi casa.  Ocasionalmente en el barrio hubo que practicar lo aprendido.

La cosa es que yo sabía colocar un buen chingazo en la cara.  Lo sabía y el saber que lo sabía me daba una gran seguridad; la seguridad de saber que puedes colocar un buen madrazo en dónde lo quieres colocar, en el momento que lo quieres colocar.

Lo sabía y había tenido la oportunidad de probarlo.

Pero pasaron los años...

Cinco, diez... veinte años...

Sin practicar...

Cinco, diez... veinte años que pasaron en los que yo creía que aún podía colocar un buen chingazo en la cara.

Hace un par de diciembres regresé a casa.  Volví a boxear con los que boxeaba 15 o 20 años atrás.

Descubrí que ya no pegaba y que ya no aguantaba.  Descubrí que me cansaba.  Descubrí que ni siquiera le atinaba a donde le quería atinar.  Y me volvía a cansar.

o sea que viví 20 años pensando que podía colocar un un buen chingazo en la cara...

o sea que viví 20 años actuando con una seguridad que ya no era mía...

Después supe que ya no podía pasar un "pasamanos" o hacer triceps con peso libre... o dominadas...

El tiempo pasa... y pasa.

Algo así pasa con el aprendizaje y el conocimiento.



"Ser aventado"

Acepté un trabajo en un país centroamericano.  En una de las ciudades "más peligrosas del mundo" en cualquier ranking de aquellas épocas (2005): San Pedro Sula, Honduras.

Era un trabajo temporal entre mi trabajo actual y la maestría.  Tenía que renunciar al actual para que tuvieran tiempo de contratar y entrenar al siguiente.  Inocente yo que lo hice mi problema; era yo un joven profesionista honesto.  Hoy en día sé que debí haber renunciado cuando a mí me convenía.

Pero volviendo al tema principal... acepté el trabajo porque nunca he podido rehusar el vivir emociones nuevas.  Si era una ciudad peligrosa, qué mejor que tener la oportunidad de verla y vivirla.

A mi papá no le gustó cuando le platiqué...

Pero me marcó unas horas después...

Me dijo que le gustaba que fuera como soy... me dijo que no cualquiera...

Me fuí empoderado.

Viví excelentes experiencias y conoci gente excelente.

y regresé...